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Algunos niños con deficiencias auditivas durante las clases de inglés. Foto: R. Adalia
Algunos niños con deficiencias auditivas durante las clases de inglés. Foto: R. Adalia

ASPAS demanda más visibilidad para la sordera ante los recortes presupuestarios

La Asociación de Padres y Amigos del Sordo reclama mejoras cualitativas y económicas para las personas con deficiencias auditivas
R. Adalia
Valladolid

La crisis hace mella en los colectivos más desfavorecidos y en el caso de la Asociación de Padres y Amigos del Sordo (ASPAS) no es una excepción. Hasta el 2011 y durante casi diez años, la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León otorgaba una subvención de en torno a 16.000 euros dirigida al mantenimiento general y a la ayuda de las familias de ASPAS, una partida económica con la que ya no cuentan en este ejercicio, ésta y otras muchas asociaciones ya que en el año 2012 estas ayudas ni siquiera se convocaron.

"Podrían haber descendido la cuantía en vez de retirar por completo la subvención. Por este motivo, nosotros hemos tenido que abandonar nuestra antigua sede y solicitar al Ayuntamiento de Valladolid que nos cediera un local", explica Platón, coordinadora del Servicio de Atención y Apoyo a Familias de ASPAS.

ASPAS Valladolid

A pesar de este recorte, ASPAS sigue contando con otras ayudas económicas. Este mismo organismo -la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta- otorga a la asociación una subvención de 24.000 euros anuales a través de un convenio para el servicio de intérpretes de lengua de signos en itinerarios formativos.

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y la Fundación ONCE, a través de FIAPAS financia una parte del programa de Atención y Apoyo a Familias con 20.000 euros anuales. Anteriormente la cuantía restante (el 30%) la subvencionaba la Gerencia de Servicios Sociales ahora "la mitad del programa queda vacante", aclara la coordinadora.

También a través de FIAPAS, la Asociación de Padres y Amigos del Sordo financia una parte del programa de Atención Logopédica. Una partida económica que se destina a contratar a un logopeda. "A pesar de que para todos los niños, indistintamente de que lleven implante, audífono o hablen en lengua de signos, necesitan los servicios de una logopeda, nosotros solo podemos mantener a un profesional a media jornada", afirma Platón.

Para llevar a cabo la Escuela de Padres, ASPAS percibe del Ayuntamiento de Valladolid en torno a 1.300 euros al año para impartir conferencias y coloquios en los que es imprescindible la contratación de intérpretes de lengua de signos.

Ante estas ajustadas cuentas que apenas sirven para pagar los gastos corrientes de la sede, las actividades y las nóminas de sus trabajadores, ASPAS busca nuevas vías de financiación. "Muchas asociaciones nos hemos visto avocadas a la subsistencia y ahora buscamos la financiación en socios colaboradores o particulares", explica José Andrés Gómez, presidente de la organización.

EL DÍA A DÍA

Es la discapacidad más imperceptible. La padecen en torno a 1.500 vallisoletanos. Y por eso, la Asociación de Padres y Amigos del Sordo (ASPAS) da respuesta a las necesidades de estas personas y denuncia la insuficiente integración de este colectivo en la sociedad.

Una de las principales reclamaciones que hacen desde esta asociación es que en los centros educativos se tenga más en cuenta esta anomalía. "Solamente el 10% de los menores con deficiencias auditivas son signantes y el 90% restante utiliza audífonos o implantes, lo cual hace que esta discapacidad sea casi invisible", explica Erika Platón.

Es por este motivo, que a veces los profesores no son conscientes de las dificultades que estos niños tienen ante el aprendizaje. "El principal problema es el procesamiento del lenguaje, ellos lo hacen de forma más lenta", añade Platón.

A este problema también hay sumar la docencia impartida a través de los sistemas bilingües. "Hay niños que la lengua oral aún no la tienen establecida y por eso estos sistemas de aprendizaje en algunos casos empeoran la situación", asevera la coordinadora. Para solucionarlo, desde ASPAS recomiendan que los centros educativos impartan charlas que ayuden a los profesores a dar las clases de una forma más integradora y solicitan que los intérpretes de la lengua de signos formen parte del personal docente.

Otra de las luchas que llevan a cabo desde este colectivo, consiste en la modificación de las prestaciones que se incluyen en la Cartera de Prestaciones de la Seguridad Social. En la actualidad, este sistema comprende únicamente (para los niños con deficiencias auditivas menores de 16 años) la subvención de aproximadamente un 25% del precio de un audífono, cuyo coste oscila entre los 2.500 y 3.000 euros. "Sanidad considera que a partir de esta edad, o se cura o ya no se tiene derecho a esa subvención", asevera la coordinadora.

En el caso de las personas con implantes cocleares y osteointegrados, la Seguridad Social cubre estas operaciones aunque su mantenimiento no. "Las familias tienen que hacer grandes sacrificios. No es normal que te ofrezcan un aparato para paliar una discapacidad pero no te ayuden a mantenerlo", critica Platón.  

DIFICULTADES COTIDIANAS

No solo en el ámbito técnico esta discapacidad es casi imperceptible. Hechos cotidianos como ir al cine, al banco o al teatro pueden convertirse en una verdadera odisea para una persona sorda, tanto para quienes llevan audífonos como para quienes disponen de implantes.

Un claro ejemplo de ello lo encuentran cuando se enfrentan a las ventanillas que habitualmente hayamos en bancos, teatros o estaciones. Aquí, el sonido exterior se mezcla con el interior y el audífono amplifica todo el audio por igual, por lo tanto cuando hay mucho ruido exterior la persona no se entera bien del mensaje que el interlocutor le envía.

Para paliar este problema, simplemente se debería instalar en estos lugares un micrófono con bucle magnético a través del cual el interlocutor hablase. De esta manera, la persona sorda activaría en su audífono una segunda posición que permite escuchar las frecuencias emitidas por ese bucle magnético para así enterarse perfectamente del mensaje que le envía.

"Quizás, problemas como este no parezcan muy graves pero son situaciones que restan calidad de vida y autonomía. Hay personas que no van al banco a hacer gestiones porque no se enteran", denuncia Platón.

Si pensamos en el ocio, aquí las personas que padecen esta discapacidad invisible también encuentran trabas. Mientras la mayoría de personas reclaman un cine con dolby surround, los deficientes auditivos tiene que buscar aquellas salas que dispongan de un cableado con bucle magnético que les permitan escuchar todos los sonidos y además entenderlos.

"Nosotros solicitamos que en lugares para el ocio, la cultura y las gestiones administrativas existan los sistemas de inducción magnética, los intérpretes de lengua de signos o el subtitulado en directo y los servicios de signoguías", demanda la coordinadora.  

SOCIOS

En la asociación ASPAS, el concepto de socio es un tanto particular. Aquí, además de ofrecer ayuda a todas las personas que se acerquen a la sede, prestan servicios a toda la familia de quienes son socios.

En el año 2012, en total 123 personas formaron parte de este colectivo. De los cuales, 97 son familias o núcleos familiares. "Es decir, esa cifra para que sea real deberemos multiplicarla por uno, dos, tres...", aclara Platón.  

NUEVA SEDE

La inauguración de la nueva sede, la cual ya está en funcionamiento, tendrá lugar el próximo 22 de marzo con la presencia del alcalde, Javier León de la Riva, la concejala de Participación Ciudadana, Domi Fernández, la concejala de Bienestar Social y Familia, Rosa Isabel Hernández y algún representante de la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta aún por confirmar.

Más información:

Asociación de Padres y Amigos del Sordo (ASPAS)

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