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El poeta Gsús Bonilla. Foto: Demian Ortiz
El poeta Gsús Bonilla. Foto: Demian Ortiz

Gsús Bonilla regresa a Valladolid para presentar su poemario `Viga´

Publicado por Ediciones Liliputienses, este sábado estará presentándolo en la librería A pie de página a partir de las 13 horas del mediodía
Laura Fraile
Valladolid

La vida, la muerte y el amor son los tres ejes sobre los que se asienta `Viga´, el último poemario escrito por Gsús Bonilla (Don Benito, Badajoz, 1971). A lo largo de su casi centenar de páginas, su mirada también se detiene en el desempleo, la paternidad, la vida en la ciudad, el boom inmobiliario o las víctimas que éste ha ido dejando a su paso en forma de personas desahuciadas como Amaia Egaña, a la que dedica uno de sus poemas.

El poemario `Viga´ está dividido en tres partes. En la primera, titulada `El ancho del patín´, Gsús recurre a sus recuerdos familiares. "Otro desempleado célebre/ que yo recuerde, ese fue mi padre/ que de los cuarenta y siete años/ que permaneció sobre la tierra/ estuvo al menos diez/ sin trabajo remunerado", escribe en `La Transición 2.0´. Después, en `Superhéroe´, Gsús asume los miedos que conlleva el ejercicio de la paternidad. "Confía en mí, aunque todavía no sepa/ que el miedo que tengo/ es a que si se le escapa el globo/ yo no lo pueda alcanzar", le escribe a su hija.

La segunda parte de este poemario se titula `Peralte´. En ella hay un mayor espacio para la crítica social, uno de los rasgos que forman parte del ADN poético de Gsús Bonilla. "Siempre ha sido así/ a lo largo de la historia./ Hasta que a alguien se le ocurrió/ adoquinar las aceras y asfaltar/ las calles./ Hasta que dejamos de ser aldea/ para ser ciudad", escribe en `El barro´. Los efectos del boom inmobiliario, el abandono y la codicia aparecen descritos después en `Masterclass´, un poema escrito después de un viaje de Gsús a Lisboa.

Más adelante, una veintena de palabras le bastan para describir la cadena de acontecimientos que desembocan en un desahucio. "Hemos hecho de todo:/ abrimos la puerta/ cerramos el grifo/ cortamos el gas/ apagamos la luz/ y os quitamos la casa", escribe en `Implacables´.

La tercera y última parte, titulada `El espesor del alma´, incluye diversas reflexiones sobre el ejercicio de la escritura. "Escoge una hoja de papel, recurre al árbol/ ahora hecho página para que te expreses/ para anotar la lista de la compra/ como el que traza un camino hacia el estómago", escribe en `Apunte sobre la poesía´, un poema precedido por estos versos de Alejandra Pizarnik: "Escribes poemas porque necesitas un lugar en donde sea lo que no es".

En `El espesor del alma´ también hay espacio para los recuerdos, como el de la abuela materna que tuvo mellizos y se vio obligada a elegir a quién de los dos alimentar (`Alejo´), para la observación de los mendigos que habitan en cada rincón de la ciudad y para una tristeza inevitable sobre la que Gsús pasa de puntillas a través de cuatro versos que dejan un sabor amargo.

El poeta Felipe Zapico se encarga de la difícil tarea del epílogo, en el que éste recopila las sensaciones que ha ido experimentando a raíz de haber leído este poemario."Se derrumba su mundo, que desgraciadamente es el nuestro y no acaba de producirse la hecatombe, el deterioro total", reflexiona. Este poeta leonés también repara en su estado de ánimo. "Mucho habita Gsús en brazos de la tristeza, pero nos ahorra el lamento, así de generoso es, sólo nos deja la quemazón". Donde Zapico ve quemazón, Gsús le añade violencia. "Vivimos en un entorno permanente de violencia. Yo he decidido ponerme a su altura con el recurso de la poesía, usando un lenguaje que a veces incomoda", explicaba esta semana este autor durante una conversación telefónica que, por un momento, conectó el barrio de Vallecas con Valladolid.

Fue en este barrio madrileño, concretamente en la librería La esquina del zorro, donde Gsús estuvo presentando `Viga´ hace unas semanas. Su gira continuaría después por el bar Aleatorio y la librería Vergüenza Ajena. La semana pasada Gsús presentó `Viga´ en la librería-café cacereña Psicopompo. Después de su paso por Valladolid, este poeta acudirá a Bilbao para presentarlo en las `Noches Poéticas´, un evento en el que coincidirá con Felipe Zapico, que acaba de publicar en Amargord el poemario `Muros marcados con tiza´. Esta cita por duplicado tendrá lugar el 26 de febrero a las 20 horas de la tarde en el bar Dock (Paseo Uribitarte, 3).

Gsús, que ya había publicado otros poemarios con editoriales como Bartleby, Baile del Sol, La Baragaña, Escalera o Ebookprofeno, se estrena ahora con Ediciones Liliputienses, una editorial extremeña creada por el profesor, poeta y editor José María Cumbreño. "La editorial nació con el objetivo de publicar en España a autores latinoamericanos que, a pesar de tener un alto grado de reconocimiento en sus países de origen, apenas han sido publicados aquí. En todo este tiempo hemos reunido a poetas procedentes de países como México, Bolivia, Uruguay, Ecuador, Argentina, República Dominicana, Costa Rica o Chile", comentaba hace unos meses este editor a últimoCero, coincidiendo con el inicio del I Encuentro de Literatura Periférica que éste organizó el pasado mes de marzo en Plasencia.

José María Cumbreño ya tiene cita para la segunda edición de este encuentro, que se desarrollará durante los días 26, 27 y 28 de febrero en el Centro Cultural Las Claras de Plasencia. La programación de este año incluirá conciertos de grupos como Fetén Fetén, lecturas de poetas como Ballerina Vargas, Víctor M. Díez, Lalo Barrubia, Hasier Larretxea o María Eloy-García y una feria de editoriales independientes a la que han confirmado su asistencia una treintena de editoriales entre las que se encuentran Alkibla, Aristas Martínez, Baile del Sol, Delirio, Harpo Libros, LALATA, Le Tour 1987, Point de Lunettes o Ya lo dijo Casimiro Parker.

 

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