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Manifestantes ante el Auditorio Migeul Delibes, sede de la Convención del PP

Miles de indignados conducen el Tren de la Libertad hasta la convención del PP para gritar “fuera ladrones de Valladolid”

Varios asistentes al cónclave pepero provocaron a los manifestantes / El despliegue policial ubicó la protesta a 200 metros y colocó hasta 8 furgones para que no se pudiera ver desde el auditorio
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Valladolid

Miles de vallisoletanos (cerca de 4.000 personas) se subieron ayer al Tren de la Libertad para mostrar su indignación, no sólo por la reforma de la Ley del Aborto del ministro Gallardón, sino también por los recortes educativos, sanitarios, en materia de dependencia, el paro, la corrupción...

La multitudinaria manifestación puso rumbo, siguiendo el lema del PP,  “en la buena dirección”, hasta el auditorio Miguel Delibes donde se celebra estos días la convención nacional del PP. Una vez allí los manifestantes no dudaron en gritar con fuerza “ladrones fuera de Valladolid” a pesar de estar colocados por una nutrida dotación policial a 200 metros del auditorio y tras 8 furgones policiales que les tapaban.

La movilización había partido puntualmente de la estación pasadas las 18,30 horas. Antes habían recibido con una cerrada ovación a las integrantes del Tren de la Libertad en el vestíbulo de la estación, donde pronto el grito de “sí se puede” se convirtió en clamor.

Allí habían sido recibidas por la Coordinadora de Mujeres, así como miles de vallisoletanos, entre los que se encontraban altos cargos del PSOE, de IU, de los sindicatos CCOO y UGT, aunque no todos llegaron hasta la estación final (los secretarios provincial y regional del PSOE, Javier Izquierdo y Julio Villarubia abandonaron la manifestación a la altura del Paseo de Zorrilla).

Miles de manifestantes avanzan por la Calle Puente Colgante

Miles de manifestantes avanzan por la calle Puente Colgante

Durante todo el trayecto que se separa la Estación del Norte del Auditorio Miguel Delibes y escoltados en todo momento por la policía, los manifestantes no pararon de gritar consignas pidiendo la dimisión de Gallardón. “Hay que quemar al Gobierno popular por machista y patriarcal”, “Viva la lucha de las mujeres”, “Esta reforma la vamos a parar” o los más manidos “se va a acabar la paz social”, “esto pasa con un Gobierno facha”, fueron algunos de los lemas más coreados.

La manifestación fue recibida con aplausos por parte de varios cientos de concentrados, integrantes de la Plataforma Social, ya en las inmediaciones del auditorio.

Numerosos agentes de policía obligaron a los manifestantes a permanecer tras una vallas, a más de 200 metros de distancia del auditorio, tras 8 furgones policiales y fue entonces cuando algunas de las concentradas intentaron sin éxito acercarse más a la sede de la convención popular. Los agentes, a empujones, impidieron que el cordón montado se pudiera romper.

Ninguno de los miles de participantes en la manifestación hizo el menor caso a una mini protesta pro-vida, formada por 9 adolescentes contados, que gritaban, a una distancia prudencial, aunque sin estrecha vigilancia policial, “con mi dinero aborto cero” parapetados tras una pancarta con el lema “derecho a vivir”.

Provocaciones

Poco a poco los manifestantes se fueron disolviendo y los que quedaban se concentraron lo más cerca que pudieron de la entrada principal del auditorio, siempre tras las vallas y bajo la atenta mirada de decenas de policías. Fue entonces cuando los asistentes al congreso comenzaron a abandonar el auditorio. La mayoría se colocó en la parada de taxis formando una fila, lo que inspiró a los manifestantes: “Eso no es la cola del paro”, gritaron.

Uno de los asistentes al congreso (ver foto) llegó a cruzar la calle hasta situarse frente a los manifestantes, a los que empezó a provocar tirándoles besos con la mano y riéndose en su cara. De forma inmediata, los concentrados profirieron insultos contra él e intentaron acercarse. La policía lo impidió. Uno de los agentes al frente del dispositivo resumió a la perfección su comportamiento: “Hay que ser gilipollas”, dijo tras haberle conminado a que se montara un taxi y abandonara el lugar.

Militante del PP que provocó a los manifestantes

Participante acreditado que porvocó a los manifestantes

Menos explícitas fueron otras provocaciones de asistentes a la convención, que en lugar por la acera contraria, atravesaron para pasar delante de los concentrados riéndose y haciendo comentarios mientras iban camino de la parada del autobús. Los agentes tuvieron que contener a los manifestantes para que no se registraran los incidentes que pretendían provocar.

Poco antes de las 21 horas, junto al auditorio permanecían varios cientos de manifestantes.

Sin plazos, ni supuestos ni penalizaciones

Mientras esto ocurría en la Estación y el Auditorio Miguel Delibes, alrededor de 800 personas convocadas por la Plataforma por la Sexualidad y el Aborto Libres salieron por la tarde a la calle para manifestar su rechazo a la reforma a la Ley del Aborto.

Faltaban diez minutos para las ocho de la tarde cuando se alzaban al fin en la Plaza Zorrilla las dos pancartas que liderarían durante una hora el recorrido por la manifestación convocada por la Plataforma por la Sexualidad y el Aborto Libres, que este viernes salía a la calle con dos mensajes: `Fuera el aborto del Código Penal. Ni plazos, ni supuestos´ y `Por el derecho a decidir. Aborto libre y gratuito´.

La manifestación convocada por la Plataforma, puso rumbo hasta la Catedral de Valladolid. "Nosotras no asumimos el manifiesto del Tren de la Libertad porque reivindica que la Ley del Aborto se quede como está y porque no va más allá. Creemos que es un fin de semana en el que las protestas deben multiplicarse y colapsar la ciudad, ya que en estos días se celebra la Convención Nacional del PP. Nosotras realizamos nuestra propia movilización, con nuestra propia reivindicación, y al margen de intereses políticos, partidistas y de ciertos sindicatos invitados a dicha convención", apuntaba al respecto Paloma Pelegrina, integrante de la Plataforma por la Sexualidad y el Aborto Libres, que actualmente está integrada por Acción Feminista, Bloque Obrero, CGT, CNT, Sodepaz Balamil, Tejiendo en Morado y UJCE.

El recorrido de esta manifestación partía poco antes de las 20 horas de la calle Duque de la Victoria, custodiada por un furgón policial. Al igual que en otras ocasiones, había hombres y mujeres con pancartas con mensajes como `Sexo cuando quiero, maternidad cuando decido´ o `PSOE y PP son antimujer´. Entre los asistentes, algunos de los lemas coreados fueron `Fuera el aborto del Código Penal´, `Hay que quemar la Conferencia Episcopal por machista y patriarcal´, `Hoy huele mal esta ciudad, ¿por qué será? ¿por qué será?´, `La lucha será feminista o no será´, `Somos mujeres, no incubadoras´, `Gallardón, fascista. Tú eres el terrorista´, `Sexualidad no es maternidad´ o `Hay que abortar al PP´.

Columna en su llegada a la Catedral

Columna en su llegada a la Catedral

Precisamente era a la sede de este partido adonde se dirigían las integrantes de esta manifestación, lugar al que acudieron pasados diez minutos de las ocho de la tarde. Una decena de policías esperaban su llegada aunque, a diferencia de otras veces, éstos no se colocaron en la puerta de este edificio sino al otro extremo de la calle. De ahí la manifestación pasó a la calle Santiago, donde los cánticos se dirigieron nuevamente contra el ministro de Justicia: `Gallardón al paredón´, `Aborto retroactivo para Gallardón´...

Más tarde, alrededor de las 20.30 horas, la manifestación efectuó su entrada en la Plaza Mayor, continuando más adelante por la Bajada de la Libertad hasta llegar a la Catedral, donde Alicia Errasti y Henar Redondo, integrantes de la Plataforma por la Sexualidad y el Aborto Libres, dieron comienzo a la lectura del manifiesto. En éste denunciaban la "materialización legislativa de una imposición de la Iglesia católica" en un contexto "cada vez más represivo" en el que las mujeres "sufrimos las consecuencias de lo que ellos llaman crisis: despidos baratos, contratos cada vez más precarios, privatización de servicios públicos con todo lo que afecta a salud, educación, servicios sociales casi nulos, eliminación de las ayudas a la dependencia, etc". En este contexto, señalaban, "el ministro de in-justicia, Gallardón, que no el ministerio de Sanidad como correspondería, y el gobierno del PP, nos quieren quitar lo poco que hemos logrado con la lucha feminista: poder abortar en la sanidad pública hasta las 14 semanas".

"Ahora", indicaban más tarde, "por las presiones de sectores ultraconservadores como la jerarquía de la Iglesia católica, quieren endurecer o eliminar los supuestos, dejarnos sin nuestro derecho a decidir libremente. Nos dicen que no nos preocupemos, que ninguna mujer irá a la cárcel por abortar. ¿Pero qué pasa con  las y los profesionales? Ellos y ellas sí. Esa es la finalidad: ELIMINAR CASI TODOS LOS SUPUESTOS Y ELIMINAR LAS CLÍNICAS ABORTISTAS AMENAZANDO A SUS PROFESIONALES".

Poco antes de las 21 horas de la noche se daba por finalizado este acto con unas últimas palabras pronunciadas por Henar Redondo: "Nos vemos en la calle, que tenemos que seguir luchando".

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