últimoCero
 
María Acaso se centró en la importancia de incorporar el Arte Contemporáneo en la educación artística. Foto: L. F
María Acaso se centró en la importancia de incorporar el Arte Contemporáneo en la educación artística. Foto: L. Fraile

Nuevos paradigmas para la educación artística

Heike Freire, Héctor Pose, María Acaso y El Punto Rojo intervinieron durante este sábado en el curso `Practicar el museo II. La educación artística como medio a la educación transversal´, en el que ofrecieron otros enfoques para abordar esta disciplina
Laura Fraile
León

Los niños pasan el 76% del tiempo del día sentados o acostados en lugares cerrados. Viven más aislados, están adultizados y normalmente están hiperprotegidos. La infancia se ha patologizado y los diagnósticos de TDH (Trastorno de Déficit de Atención por Hiperactividad) aumentan cada día. En España los niños pasan una media de seis horas y media del día delante de una pantalla que puede ser de ordenador, de televisión o de teléfono móvil, aunque en el caso de EE.UU. esta cifra se sitúa entre las 8 y 11 horas. Éste es el panorama que este sábado por la mañana describía la filósofa y psicóloga Heike Freire en una de las salas del MUSAC de León, adonde acudió para impartir una charla sobre las conexiones entre la naturaleza y la creatividad.

Heike, que es autora del libro `Educar en verde´ (publicado por la editorial Graó) y que ha participado recientemente en un proyecto de investigación sobre la situación de la infancia en la actualidad, ponía estos datos como ejemplo para contraponer otro modelo más vinculado al entorno. Un modelo, en definitiva, que apueste por una mayor conexión con la naturaleza y que evite así comportamientos biofóbicos y un analfabetismo sobre este medio que, como decía, lleva a que muchos niños acaben dibujando pollos asados cuando se les pide que dibujen un pollo.

A lo largo de su intervención, Heike aludió a algunas obras, como es el caso de `Educar en el asombro´ de Catherine L´Ecuyer o `El último niño en el bosque´ de Richard Louv, en las que se defiende una vuelta a la creatividad y a una mayor sensibilidad, generadas por la experiencia directa. "La creatividad es la capacidad humana de adaptarse al entorno a partir de millones de estrategias, y el contacto con la naturaleza la estimula. Se ha demostrado que una personalidad autoritaria se desarrolla en los sistemas educativos que no dan importancia a esta competencia", indicaba este sábado esta filósofa y psicóloga. También aludió a la importancia del juego en la naturaleza, donde un palo o una piedra pueden convertirse en millones de cosas. "El juego permite crear un lugar en el mundo en el que podemos ser nosotros mismos usando el agua, la tierra, el barro, jugando a cocinar, a esconderse, a explorar, a descubrir tesoros, a encontrar refugios", añadía más tarde Heike.

Otra de las intervenciones de este curso, que había comenzado el día anterior con una charla de la artista y educadora Mar Morón, estuvo protagonizada por Héctor Pose, profesor de la Universidad de La Coruña y especialista en políticas culturales para la ciudad, acción sociocultural y animación teatral. Su charla, a la que tituló con el nombre de `Museos como Pedagogía social´, recopiló una serie de propuestas para que los museos mejoren su contacto con el entorno. Esto lo hizo a través de media docena de ideas fuerza. La primera de ellas, que advertía de que la mera presencia de estos museos en un territorio debe educar, incidía en la importancia de que estos centros generen un espacio comunitario y de que éstos sean permeables al entorno. Héctor también defendió los retos a los que deben enfrentarse, incidiendo no tanto en el aspecto tecnológico sino en su actitud y en la cultura, para así dejar de ser unos espacios "autistas y autocomplacientes".

"Los museos deben verse desde otra perspectiva, la de los Derechos Culturales. Deben propiciar una percepción crítica de las realidades y facilitar el acceso de la población a través del establecimiento de horarios conciliadores y de generar una participación activa", añadía éste más tarde. A lo largo de su intervención estableció cuatro propuestas más: hacer de ellos unos espacios mediadores que sean cívicos, educativos, lúdicos y culturales, combinar la proximidad con la innovación y la calidad, hacer que sean promiscuos en la colaboración con muchos otros agentes locales que también educan en la ciudad y cambiar la cultura profesional docente hacia ellos, apostando por un trabajo más integrado con la escuela.

Héctor aprovechó su charla para ofrecer algunos modelos de buenas prácticas que podrían indicar una dirección adecuada desde el punto de vista del trabajo integrado entre la educación y los museos. En este momento citó experiencias como la del programa Fantasiarte del Ayuntamiento de la localidad portuguesa de Palmela, la de la Fundación Gulbenkian de Lisboa, la de los campamentos artísticos del Museo de Arte Contemporáneo de La Coruña o la del programa `A tu medida´ del ARTIUM de Vitoria, que permite el diseño de unidades didácticas a partir del trabajo conjunto entre profesores y artistas. También citó otras experiencias, como la del Museo de Antioquía de Medellín, que a partir de su programa Museo y Territorio ha permitido la creación de pequeños museos comunitarios en los barrios de esta localidad, o la del proyecto didáctico Antonio Fraguas del Museo del pueblo gallego, desde el que se promueve una defensa del patrimonio del entorno.

Por la tarde el curso `Practicar el museo II. La educación artística como medio a la educación transversal´, que ha sido organizado conjuntamente entre el Centro de Formación de Profesorado e Innovación Educativa de León y el Departamento de Educación y Acción Cultural del MUSAC, continuó con la intervención de la profesora de la Universidad Complutense de Madrid María Acaso. Ésta comenzó su charla con una dinámica desarrollada para cuestionar las imágenes que recibimos de la publicidad y de las películas de Disney. A continuación María se refirió a muchos de los problemas de la educación actual. "Tenemos una educación tóxica y bulímica que nos invita a memorizar, vomitar y olvidar. Asistimos a la muerte de la pasión por el conocimiento, no hay movimiento ni intelectual ni físico, es una educación sin emociones, que deja los afectos al margen, aburrida, que parte del simulacro", resumía desde una de las salas del MUSAC.

También aludió a los problemas de la educación artística, una disciplina que en su opinión se asocia demasiadas veces con las manualidades y que sigue formando parte de los "procesos periféricos" de los curriculums. "Se la considera como un vehículo en lugar de como un fin. El arte se sigue viendo como una mera decoración y se pone demasiado énfasis en las técnicas y en lo exclusivamente manual. Hay un énfasis excesivo en el arte como objeto que hace pensar que cada sesión debe hacer que el niño se lleve un objeto a casa. Esto hace que los procesos artísticos se conciban en muy poco tiempo y que falte la idea de proyecto. No hay un análisis, no hay creatividad, al final todos los resultados son iguales...", apuntaba María al respecto.

Partiendo de esta descripción, esta profesora ofreció algunas propuestas para cambiar este modelo, muchas de ellas experimentadas previamente en su taller de Pedagogías Invisibles realizado en el Matadero de Madrid. Desde ellas apostó por tres líneas: el conocimiento, el proceso y la remezcla creativa. "Debemos incorporar significados críticos y cuestionadores, dejando que la técnica esté al servicio del conocimiento y no al revés. Tenemos que pasar de lo inmediato al largo plazo, tal y como ocurre en los procesos que llevan a cabo desde el proyecto VACA o lo que promueven a través de las residencias de artistas en la guardería colombiana aeiouTU. Debemos hacer microrrevoluciones, convertirnos en agentes políticos. Hay que recuperar el Arte Contemporáneo a través del videoarte y las intervenciones, como hacen desde el proyecto Núbol o como hace Lucía Sánchez en su trabajo con las derivas y con la transformación de los procesos evaluativos. Tenemos que pasar del genio individual al colectivo colaborativo", añadía más tarde.

María, que además de ser profesora de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid imparte clases en el Máster Universitario en Educación Artística en Instituciones Sociales y Culturales, acaba de publicar el libro `rEDUvolution: hacer la revolución en la educación´. Esta obra se presentará el 14 de diciembre en la Fundación Telefónica de Madrid, desde donde se va a crear la Escuela de Educación Disruptiva (EED). Aquí se impartirán a lo largo de los próximos siete meses varios talleres desde los que se abordará la educación desde una perspectiva diferente. Durante esta actividad se analizarán elementos como el uso de los dispositivos móviles como herramienta de producción, el papel de las redes sociales, el diseño y la arquitectura como elementos clave en el proceso de aprendizaje, la evaluación creativa o la importancia de la alimentación como proceso de aprendizaje. Todos estos talleres se realizarán en el Auditorio del Espacio Fundación Telefónica durante seis sábados de 11 a 18 horas, cada sesión será gratuita e incluirá los materiales necesarios para el desarrollo de cada actividad.

A media tarde de este sábado este curso del MUSAC concluyó con la intervención de los vallisoletanos Pablo de Castro, Ana Falcón y Álvaro Pérez, todos ellos integrantes del colectivo El Punto Rojo. Este colectivo, que está integrado por media docena de personas que combinan la docencia en institutos de enseñanza secundaria, la Escuela de Artes o las escuelas taller con su trabajo como diseñadores, fotógrafos, pintores o escultores, llevan trabajando cinco años a través de la realización de proyectos artísticos con jóvenes. Estos proyectos han sido realizados por el momento en lugares como el Museo de Arte Contemporáneo Español Patio Herreriano (en este caso, gracias al impulso de su coordinador de Educación Pablo Coca) así como en el Museo Nacional de Escultura. Aquí se hizo su último proyecto, `Simulacri´, que partió de un análisis de su escultura procesional del Barroco y del Renacimiento para hacer una instalación escultórica siguiendo un estilo más contemporáneo y utilizando para ello cinta adhesiva.

NOTICIA RELACIONADA:

Dos días para debatir sobre educación artística en el MUSAC

 

Bodegas Hiriart - Cigales

 

Formulario de búsqueda

 
Presentación | El equipo | Videos de Apoyo | Suscríbete | Contacta