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Santiago Campos, una de las personas que forma parte de esta iniciativa. Foto: L. Fraile
Santiago Campos, uno de los integrantes de esta iniciativa. Foto: L. Fraile

Primeros pasos para la creación de una cooperativa energética en Valladolid

Una treintena de personas se han reunido este miércoles por la tarde para decidir cómo poner en marcha una cooperativa en nuestra ciudad que permita la producción y el consumo de energía eléctrica de carácter renovable
Laura Fraile
Valladolid

Nuestro modelo energético actual es insostenible, de esto no hay ninguna duda. Las consecuencias que ya se están produciendo en todo el planeta advierten de la extrema necesidad de emprender una serie de cambios. En esta línea va dirigida la propuesta que, desde hace unos meses, está empezando a tomar forma en nuestra ciudad, y que pretende poner en marcha una cooperativa energética con un funcionamiento que no sea dañino para nuestro entorno. "Nuestro modelo energético es insostenible. Dependemos en exceso de los combustibles fósiles, que son los responsables de buena parte de las crisis que se están produciendo en el planeta. Debemos hacer un cambio radical si no queremos ser corresponsables de desastres como el del Prestige o el cambio climático", resume Santiago Campos, una de las personas interesadas en poner en marcha esta iniciativa.

Según comenta, varios son los motivos que les han llevado a él y a Rodrigo Ruiz (integrante de Ecologistas en Acción e Ingeniería sin Fronteras) a embarcarse en esta propuesta. "Uno de ellos es el de poder responsabilizarnos de nuestro propio consumo eléctrico de tal forma que podamos tener la capacidad de producir este tipo de energía, aunque también está la opción de que haya personas que sólo estén interesadas en consumirla. En cualquier caso, queremos que esta energía sea renovable. Dentro de esta categoría se encuentran la obtenida a través de placas fotovoltaicas así como la eólica, la minihidráulica o la biomasa. Con este modelo también queremos independizarnos de las grandes corporaciones del mercado eléctrico y, sobre todo, compartir un proyecto común y desarrollarlo con gente afín", resume Santiago.

Tal y como indica, hace un mes y medio Ingeniería sin Fronteras organizó unas jornadas en Valladolid sobre el mercado eléctrico en las que se presentó la cooperativa de energías renovables Som Energia, que se ha convertido en el modelo en el que quieren basar su proyecto. "Desde la cooperativa de gestión y educación ambiental en la que trabajo así como desde Ingeniería sin Fronteras llevábamos años interesados en este tema, pero hace seis meses empezamos a pensar en la manera de ponerlo en marcha. Nuestra propuesta es abrir una delegación de Som Energia en Valladolid o bien crear una cooperativa nueva. En cualquier caso, todo dependerá de lo que elijamos entre todas las personas interesadas en llevarlo a cabo", explicaba Santiago unas horas antes de la primera reunión que permitirá la puesta en marcha de esta cooperativa.

Actualmente hay varias experiencias de este tipo que se han ido repartiendo por diferentes comunidades autónomas de la geografía española y que permiten sumar a la catalana Som Energia otros nombres como Goiener (que actualmente está presente en el País Vasco), Zencer (que funciona en Andalucía) o Nosa Enerxía (de origen gallego). "Todo esto no es nada nuevo. Por poner un ejemplo, en la Comunidad Valenciana hay decenas de cooperativas eléctricas de carácter tradicional que funcionan a pequeña escala a través de un modelo cooperativo. La principal novedad de las cooperativas que están surgiendo ahora es que éstas se están preocupando por asegurar el origen renovable de esta electricidad", aclara Santiago, contraponiendo a este modelo el desempeñado por empresas como Iberdrola, Endesa o Unión Fenosa, que han sido acusadas en numerosas ocasiones por organizaciones como Greenpeace por los daños medioambientales causados en varios países de Latinoamérica. (Para profundizar en este aspecto basta con ver el documental `El segundo desembarco. Multinacionales españolas en América Latina´, un trabajo realizado por el observatorio OMAL).

Aunque la puesta en marcha de una iniciativa como ésta ofrece una eficaz vía de actuación encaminada al desarrollo de un modelo energético menos dañino, existen otras opciones que deben situarse en un primer plano de importancia. "Dentro de la escala de prioridades hacia esta sostenibilidad la primera de las medidas es la de reducir nuestro consumo de energía. Por poner un ejemplo, coger un avión para hacer un viaje transatlántico implica un consumo equivalente a la energía obtenida durante un año desde la calefacción de un hogar español. Debemos pensar bien en el modelo de transporte que elegimos o en nuestro modelo de vida. También creo que debemos presionar para que se modifique nuestro modelo energético a través del fortalecimiento de las organizaciones y estructuras que ya están trabajando en ello, así como mediante la presión para que las administraciones contraten energías renovables", señala Santiago.

La promoción de este tipo de iniciativas, sin embargo, no cuenta con demasiadas facilidades, ya que suele chocar con otro tipo de intereses. "Las energías renovables están encontrándose con cada vez más dificultades. Siempre ha habido poco apoyo por parte de la administración, pero tanto el gobierno actual como el último periodo del anterior se han dedicado a poner trabas a su desarrollo. Por ejemplo, el gobierno está dificultando el autoconsumo energético a través de impuestos especiales y está desatendiendo el desarrollo de la energía eólica, cuando hemos sido un país puntero en este tema. A todo esto hay que añadir la privatización del sector eléctrico, que ya comenzó con el gobierno de Felipe González y que aumentó considerablemente con el de Aznar", continúa Santiago, quien forma parte desde el año 1992 de la cooperativa Gea, una empresa en la que sus integrantes trabajan todo tipo de procesos educativos, comunicativos y participativos relacionados con el medio ambiente.

La reunión que se ha celebrado este miércoles permitirá asentar las bases de una de las maneras de llevar a la práctica otros modelos de producción y consumo energético. Su desarrollo y asentamiento como un modelo viable dependerá, en último término, de todos sus integrantes, pero al menos el primer paso ya se ha dado.

Documental `El segundo desembarco. Multinacionales españolas en América Latina´

Informe de Greenpeace `Los nuevos conquistadores. Multinacionales españolas en América Latina. Impactos económicos, sociales y medioambientales´

 

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