últimoCero
 

El gran bazar

Dicen que el miedo a la exclusión de la comunidad es la base de todos los fascismos y también – esto es mío- la madre de toda las batallas. Aún así…no tengo más remedio que añadir- discretamente – que no sé a qué viene esa afición a sumir la propia identidad en la del grupo o, por lo mismo, ese canguis a estar sola. De todos es sabido que la identidad personal, y con ella la confianza en una misma, es cosa frágil, se basa en cosas muy volátiles. Basta con salir de casa y viajar a algún lugar que no sea casa, para que de buenas a primeras te hundan la identidad en el inodoro si, por ejemplo, pierdes la cartera o a algún mamón se le ocurre robártela. Y es que entonces ¡Plaf! de buenas a primeras te quedas sin tu paquete de identidad envuelto en la unity through diversity según la ideología Bruseliana. No entiendo, ya digo, a qué viene tanta gana de unidad cuando lo que más puede apetecer a alguna es ser diferente, estar separada y a veces sola y vuelta a empezar: estar sola, ser diferente y a veces también, estar separada. Lo malo es que nadie se lo cree y si lo sueltas así, a palo seco el vecindario suele tomárselo a mal o peor ¡como un insulto personal! :”¡Ah! Y dices que la tía esa quiere estar sola!... ¿será porque no la gustamos?...¿que no le gustamos, dices? ¡pues entonces que la den!...¿qué se habrá creído esa? ...etc…etc…”

 

Bodegas Hiriart - Cigales

 

Formulario de búsqueda

 
Presentación | El equipo | Videos de Apoyo | Suscríbete | Contacta