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Lo que las cuentas cantan

Tras la presentación a las Cortes de CyL de los Presupuestos de la Junta para 2015 y la liquidación del presupuesto de 2013, STECyL-i ha realizado un informe detallado, en el que analiza la ejecución presupuestaria de la Consejería de Educación en el primer periodo de la crisis económica (2010, 2011 2012 y 2013) y el Proyecto de presupuestos de Educación para 2015. Veamos lo que las cuentas cantan y nos cuentan.

Primera constatación: los presupuestos educativos en nuestra Comunidad han sufrido en el cuatrienio 2010-2013 una intensa sangría presupuestaria consecuencia de los recortes. Las partidas destinadas a las llamadas enseñanzas escolares (educación no universitaria) caen un  20,9%, trescientos setenta y siete millones de euros.  En la Educación Universitaria el recorte se aproxima al 14%, unos cincuenta y siete millones. Con estas cifras tan negativas el Presupuesto de Educación de la Junta se sitúa en cifras inferiores a las del presupuesto liquidado en 2005.

Segunda constatación: El gasto educativo de la Consejería de Educación había logrado un incremento acumulado en el periodo 2000-2009 del 77,1% (75,2% en las partidas de la Educación no universitaria y el 85,6% en las universitarias), mientras que el PIB a precios corrientes lo hizo en España el 81,7% y en Castilla y León el 72,4%. Esta evolución del crecimiento del presupuesto ligeramente por encima del aumento del PIB se corta radicalmente con la crisis. Y así en 2013 el crecimiento acumulado del presupuesto educativo caía hasta el 42,3% (38,6% en la no universitaria y hasta el 59,8% en la universitaria), situándose muy por debajo del crecimiento acumulado del PIB regional hasta esa misma fecha, que llegaba al 69,5%.Es decir, con su gestión de la crisis, la Junta está provocando que el porcentaje del PIB regional destinado al gasto público  educativo en nuestra región caiga intensamente en estos años.

Tercera constatación: El recorte se ha efectuado en todos los capítulos presupuestarios y de manera mucho más pronunciada en los destinados a los centros públicos. En este periodo las partidas del capítulo 1 para los gastos de personal de los centros y servicios educativos públicos en sus diferentes subprogramas se reducen casi en doscientos diez millones de euros respecto a 2009 (-17,2%), lo que se ha traducido en reducciones y congelaciones salariales (recorte en 2010, recorte de la paga extra en 2012 y cinco congelaciones sucesivas)y en una acusada reducción de las plantillas desde el curso 2012/13 que ha mermado más de un cinco por ciento las plantillas de profesorado de los centros públicos, unos mil doscientos cupos o jornadas completas menos, a los que hay que los derivados del retraso en la cobertura de sustituciones. La disminución más drástica se produce en las partidas del Capítulo 6 destinadas a inversiones para la construcción, equipamientos y mejora de los centros educativos públicos. Estas partidas caen en este periodo en  casi noventa y cinco millones (-87,2%). Ello ha provocado que los proyectos de construcción de nuevos centros, reformas y equipamientos se hayan aplazados, aunque ahora se anuncie un plan plurianual de inversiones que de momento carece de un verdadero compromiso presupuestario. Además los gastos corrientes destinados a los centros educativos públicos fueron recortados drásticamente -y de mala manera- en 2011 y en 2012. Estos recortes han provocando importantes dificultades para el buen funcionamiento ordinario de los centros, más si consideramos que las nuevas prácticas educativas conllevan el encarecimiento de los gastos de funcionamiento. Así mismo las partidas del gasto corriente destinado a los servicios complementarios (transporte y comedores) se han congelado. Es cierto que ha sido una de las pocas partidas que se ha librado de la tijera. Pero el encarecimiento de los costes y la congelación del gasto impiden que se acometan mejoras necesarias en el servicio de comedores escolares (más ayudas y más comedores) o en las rutas. También se han recortado los programas de conciliación. En el curso 2012 se establece el Copago para el Programa Madrugadores. También se ha ido suprimiendo Tardes en el cole. Además, Educación suprimió el de Centros Abiertos, en el que ya se había  impuesto el copago en junio. El  curso pasado 2013-14 se recuperó parcialmente y con copago por Familia. Mucho más intenso ha sido el recorte de las subvenciones a alumnado y familias, a instituciones sin ánimo de lucro y el realizado sobre  las transferencias a las entidades locales.  Así las transferencias a las familias, especialmente las partidas de becas y ayudas al estudio se reducen drásticamente, a la vez que se encarecen notablemente las matrículas.  Las ayudas para libros de texto, con unas liquidaciones anuales del gasto en 2011 y 2012 próxima a los 20 millones de euros, se han recortado hasta los 6 millones, con un millón añadido para el programa Releo. Además en los presupuestos de 2013 y 2014 han desaparecido las Ayudas a familias para gastos conservatorios (a las que se destinaban 60.000 euros). La única que se salva es la de Becas y Ayudas estudios universitarios, que ha mantenido una dotación de mas de 3 millones de euros.  Por el camino también se han eliminado además otras partidas destinadas a subvencionar a las AMPAS y Asociaciones de  alumnos y las actividades de formación del profesorado  (medio millón cada una), así como las ayudas a intercambios de alumnos. Además se ha reducido notablemente la financiación de cursos que en verano realizaba el profesorado de idiomas y Formación Profesional. Tampoco las Corporaciones Locales se han librado de la tijera y han visto reducidas drásticamente las transferencias corrientes  y de capital  que recibían (en 2010 contaron con 9,8 millones y en el presupuesto de 2013 con 2,5 millones), lo que hace que se queden sin las partidas que recibían para las Escuelas de Música, Programas de refuerzo educativo, de cualificación profesional y de educación de personas adultas y se reduzcan otras para obras y equipamientos en centros escolares.

Cuarta constatación: el gasto en conciertos con centros privados, más allá de los derivados de los recortes salariales del profesorado,  apenas se resiente hasta 2013 ya que queda a salvo el número de conciertos, que no se han reducido prácticamente hasta el pasado curso. Aunque la Consejería recurra a artimañas presupuestarias, se puede afirmar que el recorte en esta partida ha estado por debajo del 5% en estos años. Un recorte cuatro veces menor que el efectuado en las partidas de personal y gastos de funcionamiento de los centros públicos.

Quinta constatación: Lo único positivo a destacar es que esta tendencia parece detenerse en los presupuestos de 2014 y en especial en los de 2015, que contemplan  en su presupuesto inicial un incremento del 2% respecto a los de 2014. Pero con los antecedentes analizados, el proyecto de Presupuestos de 2015 de la Consejería de Educación sólo puede calificarse de venda incapaz de detener la hemorragia presupuestaria a la que han sido sometidos los presupuestos de educación desde el año 2010 destinados a la enseñanza pública, como cantan los números. Así no será posible paliar las carencias acumuladas en los cursos previos. Porque los presupuestos de 2015 mantienen la congelación salarial, sólo permitirán que se recuperan una cincuentena cien cupos de profesorado, porque consolidan la inestabilidad del empleo y de las plantillas docentes de los centros con una raquítica oferta de empleo público para el profesorado de secundaria, porque los centros continuarán con sus dificultades en sus gastos corrientes, porque no se recuperan las partidas para ayudas y becas y las inversiones seguirán bajo mínimos. Porque cae alarmantemente la inversión en educación en relación al PIB de la Comunidad. Porque seguiremos con un presupuesto de hace diez años cuando han crecido las necesidades derivadas del incremento de la escolarización en los centros públicos.

Una conclusión: se precisa en nuestra Comunidad un gran pacto de todos los partidos políticos en las Cortes de Castilla y León que ponga fin a los recortes de los presupuestos educativos, que  impida el retroceso en el Gasto Público destinado a la Educación, en especial y prioritariamente el destinado a los Centros Públicos, y que propicie el aumento progresivo del gasto público educativo hasta alcanzar el porcentaje del PIB medio de la OCDE. Para ello es necesario favorecer un amplio consenso político y social. Porque estamos convencidos de que la inversión en educación es el mejor motor de salida de la crisis y de la igualdad y progreso de la sociedad de Castilla y León. Por lo que no ha de cesarse en  propiciar la continua mejora de las inversiones educativas, como única forma de corregir las carencias y garantizar el aumento de la calidad y equidad del sistema  educativo. Ello nos permitiría favorecer acuerdos por el empleo docente estable, suficiente y de calidad en nuestra Comunidad y recuperar las ofertas de empleo público, mejorar  las partidas para becas y servicios complementarios, en especial las partidas para los comedores escolares y ayudas de comedor,  promover la restitución y recuperación de los salarios recortados al personal docente y al conjunto de empleados/as públicos de Castilla y León, acordar Planes Regionales sobre Reducción de fracaso escolar y abandono educativo temprano, así como de los Planes para la mejora de las Enseñanzas de Idiomas y Bilingüismo e Implantación de las nuevas tecnologías en las aulas, recuperar las inversiones para reformas, nuevas construcciones y equipamientos y dotar a los centros de los gastos necesarios para su funcionamiento ordinario y seguir apostando, desde criterios compensatorios, por  blindar la actual oferta educativa pública en el medio rural.

Posdata: Aportamos pruebas. Véanse estas tristes partituras.

 

 

 

 

 

 

 

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