últimoCero
 
Parados en Movimiento
Tres miembros de la Asociación Parados en Movimiento presiden la asamblea del pasado viernes, 8 de febrero. Foto: R. Adalia

El paro no es sólo un número

Miles de historias se esconden detrás de las escalofriantes cifras del desempleo. Parados de larga duración, algunos sin subsidio y otros en cuya familia no trabaja nadie. Algunas de las personas que buscan una salida a la dramática situación ofrecen su visión en últimoCero.
M.A.R.
Valladolid

En Valladolid hay actualmente 53.112 personas sin trabajo. 5.248 perdieron su empleo durante 2012. Cifras que integran números, que a su vez componen estadísticas y que, tras 5 años de depresión, se han convertido en una especie de pérfido concurso en el que esos números ‘participan’ en la carrera de superar a los del mes anterior.

Los números hacen sonar la alarma, pero son las historias que hay tras ellos las que pueden obligar a escucharla. La alarma que avisa del drama que, imparable, se va transformando en una auténtica tragedia griega. Para algunos, “se ha generalizado lo que se ha venido practicando durante muchos años”, es decir, la conjugación de la inestabilidad con la precariedad laboral. Otros, tras un lustro sin encontrar un empleo, lo ven, literalmente, “negro”.
 
Seis parados vallisoletanos expresan su opinión en últimoCero: algunos con formación y otros sin ella, algunos subsistiendo con una ayuda de 426 euros “que no da para nada” y otros agotando el subsidio del desempleo, pero también están aquellos que no perciben un solo euro. Que se encomiendan a los juegos malabares para llegar a final de mes. 
 
Sin embargo, la tenacidad en su día a día, el rechazo frontal a quedarse fuera de juego, les ha permitido continuar caminando erguidos y no esconder una realidad: son parados y viven, muchos, en una situación límite; no obstante, han decidido organizarse en torno a la asociación Parad@s en Movimiento, una agrupación que fusiona ideas, propuestas, reivindicación y apoyo mutuo.
 
“A partir de los 40 o 45 años casi te están diciendo que te olvides de trabajar”José López
 
“Si nos organizamos, podemos perder. Si no nos organizamos, ya estamos perdidos”. Esa es la máxima que circula constantemente por la red neuronal de José López,  licenciado en Empresariales. Tiene 46 años y hace un año y dos meses que se le acabó el contrato en la Junta de Castilla y León, donde trabajaba como auxiliar administrativo.  No le renovaron, pero “no fue por falta de trabajo”.
 
Actualmente se encuentra cobrando el subsidio por desempleo y su pareja “afortunadamente” trabaja, aunque “está por sustitución y en cualquier momento se le puede acabar”, comenta. Mientras, su jornada diaria se centra en moverse, buscar empleo y organizarse con otros compañeros en su misma situación.
 
“La percepción que tengo es que ahora mismo el trabajo está muy complicado. A partir de 40 o 45 años casi te están diciendo que te olvides de trabajar”, apunta. Porque, José, está dentro de esa enorme horquilla de desempleados mayores de 45 años para los que, inexplicablemente, les están cerradas muchas puertas. “Acumulas una experiencia y unos conocimientos bastante buenos, pero da lo mismo. Estás prácticamente excluido del mercado laboral”, apunta.
 
Aunque esté costando mucho, cree que poco a poco los protagonistas de la crisis, los más perjudicados, comienzan a despertar. “Los parados empiezan a ser visibles. Pero hay que tener en cuenta que en esta asociación la primera asamblea fue por el mes de octubre, llevamos unos 5 meses, y en las reuniones nos  estamos juntando entre 100 y 200 personas. Había un volumen de 53.000 parados inscritos en Valladolid pero, ¿dónde están los otros?” se pregunta.
 
Parece que, a medida que pasa el tiempo, se ensancha el capítulo de preguntas, pero llegan muy pocas respuestas. Por ejemplo, no logra entender a aquellas personas que no se hacen notar porque les da vergüenza estar sin empleo. “Cuando te quedas en paro, la gente pregunta: ‘¿Qué tal?’ y muchos responden: ‘Ya ves, tirando’”, por no decir que no tienen trabajo.
 
Parad@s en Movimiento, por ejemplo, es un foco de reivindicación “por un derecho fundamental como es el derecho al trabajo”, pero también es “algo casi terapéutico, porque estás con gente que tiene el mismo problema que tú”, sentencia.
 
“La empresa dijo que le salía más barato cerrar la fábrica que hacer inversión” Julián
 
Julián es de los veteranos en situación de desempleo. Hace cuatro meses le llamaron para un trabajo “soldando pedales y aperos”, pero resultó ser corto, temporal. Es lo que ha trabajado en cinco años este vallisoletano de 48 años.
 
Desempeñaba sus funciones en una empresa papelera que cerró hace cinco años, porque, según explica Julián, “decían que salía más barato cerrar la fábrica que hacer inversión”. Y, ahora, se encuentra con que ni su mujer ni él trabajan.
 
Actualmente está cobrando la Renta Garantizada de Ciudadanía. “Ella tenía también la ayuda y podíamos ir tirando, pero se le ha acabado. A partir de ahora, no lo sé, porque con los 426 euros míos sólo…”.
 
El día a día está allá donde se pueda entregar un currículum. Por lo demás, asegura que miembros de su familia les tienen que echar una mano con la comida cada semana.
 
No obstante, no baja los brazos. Acude con su mujer a todas las asambleas que puede: “No yendo no vamos a conseguir nada”, apunta.
 
“Tienes que quitarte de muchas cosas, como de tomar un café” Santiago Rico
 
Mientras anima a los parados a que se unan a la asociación, que se muevan, que luchen por sus derechos y se hagan visibles, Santiago Rico, de 53 años, recuerda que lleva 5 en paro y que no cobra ninguna prestación. Que vive muy justo y eso gracias a que su mujer, actualmente, está trabajando. 
“Te arreglas con nada. Estás pagando hipoteca, gastos de casa, luz… y no hay nada de nada. Tienes que quitarte de muchas cosas, no puedes ir a tomarte un café o invitar a tu mujer a un restaurante”. 
 
Santiago es hostelero de profesión, aunque sus últimos años de vida laboral los ha pasado subido a un andamio. Ahí se acabaron las obras y, para la hostelería, le ponen la edad como primer impedimento para contratarle. “Lo veo negro. Además, ahora el Estado está tratando de meter a la juventud en un puesto de trabajo, pero, ¿qué pasa con los de más de 45 años?”, se pregunta.
 
“¿Les van a dar algo a las empresas para que nos contraten?”, prosigue. Porque, según comenta, “antes los mayores de 45 tenían un descuento en la Seguridad Social y te podían meter, pero, ahora, si se preocupan sólo por la juventud, ¿qué pasa con nosotros? Lo lógico es que se preocupen por todos en general”.
 
“Parad@s en Movimiento me ha permitido salir del aislamiento, de la depresión”Julia
 
Aunque lleve cotizados 20 años, Julia asegura que nunca ha tenido un trabajo estable. “Ahora se está generalizando lo que se ha venido practicando durante muchos años”. La crisis “ha venido a justificar” una legislación que ya se aplicaba anteriormente, en su opinión.
 
Es delineante de formación, pero hace muchos años que no trabaja en su sector. El último empleo: auxiliar de clínica. Lleva en paro 3 meses, pero ha trabajado 6 en los últimos dos años “en unas condiciones en las que he tenido que tirar de ahorros para tirar adelante”.
 
Cobra un subsidio por seis meses, su único ingreso, su única ayuda. “No tengo familia que pueda arroparme”, comenta. “Con mi edad (52) ya había solicitado la ayuda para mayores de 52 años, y me la concedieron, pero luego me la revocaron, porque cambió la ley para mayores de 55”. Cuando se le acabe el subsidio se quedará, literalmente, “en la calle”.
 
Julia es miembro activo de Parad@s en Movimiento. “Me ha permitido salir del aislamiento, de la depresión y ver que puedo hacer cosas con otra gente, que me puedo entender con otros, organizarme”, explica. 
 
Cree que “ni las administraciones, ni el Gobierno, ni nadie está dando una respuesta contundente a una realidad que cada vez es más dramática”, por lo que “hay que buscar soluciones como sea y exigirlas”, reivindica.  “Hay que generar medios de producción; la globalización está muy bien para quien lo está”, sentencia.
 
Félix Alberto Martínez“Con una mano te cogen el currículum y con otra lo echan a la trituradora de papel”
 
A sus 38 años, Félix Alberto Martínez no ha conocido otra cosa en su vida laboral que el ladrillo. Lleva desde 2008 en paro y se le acabó la ayuda de 400 euros el pasado mes de diciembre. “Ya no cobro nada”.
 
Vive con su hermana, cuñado y sobrino. En esa casa sólo trabaja su hermana, y “cobra 500 euros por limpiar una casa”. Su cuñado es autónomo y apenas le sale nada.
 
Desde que se quedó en paro, Félix Alberto no se ha tapado con una manta en el sillón de su casa y ha pasado las horas viendo la tele. Ha realizado un curso de carnicería y también ha podido conocer cómo es el oficio de reponedor. “Vas a echar currículums a los supermercados y te dicen: ‘No, tú como eres del ladrillo, nada’”. Parece que somos apestados.
 
En casi 5 años ha trabajado 11 días. El resto, los ha pasado buscando y buscando. “Con el dinero que me he gastado en fotocopias de currículums tenía para vivir tres meses”, asegura. Y anuncia: “Vas a echarlos a algunas ETT y empresas y con una mano lo cogen y con otra lo meten a la trituradora de papel, que lo he visto”.
 
Este desempleado tiene claro que “empujan más 200 personas que una”. “A los parados no tiene que darles vergüenza, porque si te quedas en casa y te cohíbes, no puedes hacer nada. Hay que hacerlo público, que las instituciones se enteren de cómo estamos”, explica.
 
“Se están bajando los salarios, la gente que trabaja también está mal” Ignacio de la Rosa
 
Ignacio de la Rosa se ha planteado emigrar. “A América Latina, concretamente”, señala.  Es maestro de primaria, psicopedagogo, monitor deportivo y está habilitado para ser guardia de seguridad, empleo que desempeñó durante dos años. Y todos sus sectores “están mal”.
 
Tiene 39 años y lleva 7 meses en paro. Su último empleo fue de monitor deportivo. A su empresa se le acabó la concesión en el colegio en el que trabajaba y le tocó irse a casa donde, actualmente, sólo trabaja su hermana.
 
“En España está todo hundido, el sector educativo y cualquier actividad. A parte de que se están bajando mucho los salarios. La gente que trabaja también está mal”, analiza.
 
Cada día acude a zonas donde se hace visible y útil el wifi del Ayuntamiento para buscar trabajo por internet y, por la tarde, suele ir a charlas relacionadas con el desempleo y con la situación económica. Porque, está convencido, organizarse, por ejemplo, en torno a Parad@s en Movimiento “sí dará frutos”.
 
Cree que “la gente que contacta le genera ilusión ver que hay algo, que hay esperanza porque hay personas que tienen el mismo problema que tú y puedes unirte a ellos, por lo menos para dar calor humano, que muchas veces se necesita”, sentencia.
 

PARAD@S EN MOVIMIENTO: UNA ASOCIACIÓN QUE NO DEJA DE RODAR

La cárcel vieja, ahora Centro Cívico Esgueva, comienza a llenarse. Decenas de personas ocupan los asientos de su salón de actos y, ante el murmullo generalizado que poco a poco va apagándose, comienza la asamblea. Muchos no se conocen, no se han percatado tan siquiera de cómo se llama el compañero de al lado, pero saben que pueden fiarse unos de otros porque tienen un objetivo común: lograr una solución justa para el desempleo.

No todo son palmaditas en la espalda y complacencia; las críticas se expresan con toda naturalidad y no se circunscriben a los corrillos. Y lo que se echa en falta a primera vista son jóvenes, de veintitantos: se cuentan rápido.

Parad@s en Movimiento lleva aproximadamente 5 meses funcionando. Adolfo Potente es su presidente y, sin embargo, no es quien sube a la ‘tribuna’ de la sala. Son otros compañeros los que tratan de poner orden y dar la palabra a aquellas personas que tengan algo que aportar.

Las propuestas llegan una detrás de otra. El recorrido a los últimos días lo constata. Una reunión con Jesús Enríquez, portavoz del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Valladolid, otra con los representantes de los diferentes partidos en la Diputación y otra más con la Cámara de Comercio.Uno de los miembros de la Asociación Parados en Movimientos interviniendo en la asamblea. Foto: R. Adalia

Al primero le han pedido que los parados no queden fuera del Plan Anticrisis que se está desarrollando en el Consistorio, porque, al fin y al cabo, son los que soportan la mayor carga de la crisis. Algo tendrán que decir. Acabar con gastos inútiles y subvenciones bárbaras –a la tauromaquia o a los equipos deportivos- para dedicar el dinero a la creación de empleo, rebajas en el precio del billete de autobús, locales para formación, selección del gasto… son algunas de las ideas que le trasladaron al concejal del Partido Popular, junto a la propuesta de creación de huertos sociales, para que terrenos baldíos del Ayuntamiento se conviertan en tierras productivas para crear empleo.

Eso mismo le han comunicado a la Diputación de Valladolid, aunque ahí las competencias son de cada municipio. También pretenden crear grupos de acción medioambiental para mantener limpios los río, reparación de caminos, lindes o parques. Son medidas a corto plazo que se mezclan con otras a largo, como planes de repoblación de municipios.

Están satisfechos por el acogimiento de propuestas, pero lo ideal sería que esas reuniones dieran sus frutos.

A la Cámara de Comercio le han solicitado, también, que promueva la creación de bolsas de empleo para trabajadores con dificultades especiales, que no tengan ningún ingreso y que, por edad o aislamiento, estén excluidos de la vida laboral. Además, persiguen conseguir infraestructuras para impartir cursos de formación e, incluso, fomentar el autoempleo si se presenta la oportunidad.

Parad@s en Movimiento tiene una comisión de comunicación que está en permanente contacto con aquellos que manifiesten dudas a través del correo electrónico o las redes sociales. Gestionan la web (http://www.juglegar.wix.com/paradosenmovimiento) y el blog (http://paradxsenmovimiento.wordpress.com/). Reciben unos 40 e-mails diarios con preguntas tales como si cuesta dinero hacerse miembro de la asociación. Claro está que no. Su intención es crecer, expandirse a través de los medios de comunicación, con carteles, etc., e, incluso, ampliar la red a otros pueblos de la provincia.

Pero todo eso, carteles, difusión y demás, cuesta dinero. Por ello se han planteado la fabricación de chapas para venderlas y obtener un beneficio que se invertirá en el mantenimiento de la asociación.

Desde el primer momento, los miembros han querido dejar claro el carácter “solidario” del grupo. Por ejemplo, han apoyado vehementemente a los “compañeros” de Metales Extruidos, envueltos en una vorágine de expedientes de regulación de empleo y condiciones durísimas.

Además, han comenzado a pasar 'Los lunes al sol'. Emulando al film de Fernando León de Aranoa protagonizado, entre otros, por Javier Bardem y Luis Tosar y que trataba el problema del desempleo en el norte de España tras la reconversión, han iniciado unas protestas bajo ese título en la sede del Ecyl de Poniente para hacer visible el drama del desempleo. El día 18 de febrero será la siguiente.

Una asamblea de casi dos horas da para mucho y se han debatido multitud propuestas e ideas, pero ya han fijado otra fecha. Ahora, cuando se levanta la sesión, varios de los asistentes, que acudían por primera vez, se acercan a aquél que maneje más ‘papeles’. Le preguntan cómo se pueden hacer socios. Poco a poco, Parad@s en Movimiento rueda distancias más largas.

 

 
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